Proyecto de formación para 10 mil docentes del país.
Proyecto de formación online y gratuito para 10 mil docentes del país en el uso de herramientas TIC.Avances del proyecto al 15.5.2019:
1️⃣ Total de docentes formados desde noviembre del año pasado a la fecha: 4.100. Los participantes desarrollan sus prácticas en el nivel inicial, primaria, secundaria, terciarios, profesorados y universidades. No se requieren conocimientos previos para participar.
2️⃣ Alcance de la formación: en el siguiente Google Maps se muestran las localidades desde donde participaron ➜ http://bit.ly/2SUwUX7
3️⃣ Modalidad de la capacitación: Talleres online de una hora de duración que se dictan a través de una plataforma de video conferencia. Durante la capacitación los participantes realizan varios ejercicios grupales utilizando la computadora y el celular.
4️⃣ Resultados obtenidos: Más del 90% de los participantes señalan que aplicarán en sus prácticas las nuevas habilidades adquiridas en el taller.
5️⃣ “Viralidad formativa”: La metodología del taller, los temas elegidos y la dinámica de los ejercicios que se realizan durante el curso online impulsan a los participantes a retransmitir lo aprendido a sus compañeros/as de escuela. Esa “viralidad” podría indicar que por cada docente que participa en el taller, se estarían capacitando a un total de 5
En este punto del proyecto se logró validad la metodología de las capacitación, verificando que los participantes adquirían durante los cursos nuevas habilidades TIC para incorporar en sus prácticas.
Próximos pasos
El siguiente paso es escalar el proyecto para concretar la meta de 10 mil docentes capacitados. Para eso comenzamos a buscar apoyos de ministerios de educación y organizaciones – con o sin programas de RSE. La metodología diseñada permite ampliar el alcance de la formación hasta los 100 mil docentes por año, de Argentina y otros país.
ℹ️ Para obtener más información del proyecto, invitamos a escribirnos por email a Cristián Parodi / parodic@gmail.com o por WhatsApp al +5491140511980
nota: recientemente un docente participante del taller, de la provincia de Jujuy, nos solicitó material de apoyo dado que tiene como tarea capacitar a 60 docentes de su provincia con lo visto en el curso.
(de su libro “La Quinta Disciplina. El arte y la práctica de la organización abierta al aprendizaje», Editorial Granica, 2017)
Una visión compartida no es una idea. Ni siquiera es una idea tan importante como la libertad. Es una fuerza en el corazón de la gente, una fuerza de impresionante poder. Puede estar inspirada por una idea, pero si es tan convincente como para lograr el respaldo de más de una persona cesa de ser una abstracción. La gente comienza a verla como si existiera. Pocas fuerzas humanas son tan poderosas como una visión compartida.
En el nivel más simple, una visión compartida es la respuesta a la pregunta: “¿Qué deseamos crear?”. Así como las visiones personales son imágenes que la gente lleva en la cabeza y en el corazón, las visiones compartidas son imágenes que lleva la gente de una organización. Crean una sensación de vínculo común que impregna la organización y brinda coherencia a actividades dispares.
Cumplir con la visión
Una visión es verdaderamente compartida cuando tú y yo tenemos una imagen similar y nos interesa que sea mutua, y no sólo que la tenga cada uno de nosotros. Cuando la gente comparte una visión está conectada, vinculada por una aspiración común. Las visiones personales extraen su vigor del profundo interés de un individuo en la visión. Las visiones compartidas derivan su fuerza de un interés común. Hemos llegado a la conclusión de que una de las razones por las cuales la gente procura construir visiones compartidas es el deseo de estar conectada en una tarea importante.
La visión compartida es vital para la organización inteligente porque brinda concentración y energías para el aprendizaje. Aunque el aprendizaje adaptativo es posible sin una visión, el aprendizaje generativo acontece sólo cuando la gente se afana en lograr algo que le concierne profundamente. La idea de aprendizaje generativo – “expandir la capacidad para crear” – resulta abstracta y superficial a menos que la gente se entusiasme con una visión que quiere alcanzar de veras.
En la actualidad, “visión” es un concepto familiar en el liderazgo empresarial. Pero un examen atento revela que la mayoría de las “visiones” son de una persona (o un grupo) y se imponen sobre una organización. Esas visiones a lo sumo exige el acatamiento, no compromiso. Una visión compartida despierta el compromiso de mucha gente, porque ella refleja la visión personal de esa gente.
«Cómo organizar un certamen de fotografía». La propuesta es acercarnos a los intereses de niños, niñas y adolescentes por las imágenes, un componente central en la forma en que se relacionan con otros y describen el mundo que los rodea a través de Instagram, Facebook y otras redes sociales.
Organizar un certamen de fotografía es aprovechar esos intereses para diseñar aprendizajes multidisciplinarios. Elegido el tema, se construye una matriz en donde se van describiendo las oportunidades de aprendizaje que van surgiendo a partir de allí.
El proyecto tiene como propósito guiar a los estudiantes en recorridas fotográficas a través del barrio de la escuela – o de otros que se elijan – mientras retratan la vida de sus habitantes e investigan aspectos de su historia, presente y futuro.
Este video tutorial explica cómo organizar un certamen de fotografía en la escuela como una forma de diseñar aprendizajes basados en proyectos. La iniciativa se puede aplicar en escuelas primarias, secundarias y centros de formación en general.
Describe una metodología para diseñar actividades multidisciplinarias integrando historia, matemática y otras asignaturas que se definan utilizando un certamen de fotografía como herramienta principal del proyecto.
La organización y selección de las actividades que se desarrollarán durante el certamen es una actividad para hacer colaborativamente entre todos los docentes de la escuela. A partir de ese trabajo en equipo surgirán nuevas ideas para potenciar el alcance del certamen y el origen de nuevas actividades para planificar.
Si bien en este caso se presenta el barrio como tema del certamen, el proyecto permite que se cambie por otro siempre y cuando se pueden identificar oportunidades para el aprendizaje. En el video tutorial se explica cómo diseñar una «matriz de oportunidades de aprendizaje» para que los estudiantes investiguen determinados temas mientras van registrando la vida y actividad del barrio.
El mejor proyecto para escuelas secundarias que podés implementar en tu institución es aquel que provoque cambios de mejoras en la vida de los estudiantes.
Si hablamos de la escuela secundaria, el proyecto más urgente que necesitamos es aquel que ayude a los adolescentes a terminar sus estudios en tiempo y forma, empezando por acompañarlos para que aprueben las materias más difíciles, trimestre a trimestre.
El abandono sucede después de la repitencia. La repitencia se acciona cuando un estudiante supera las dos previas que el sistema le permite para pasar de año. Superar las previas ocurre cuando los adolescentes se llevan muchas materias.
Llevarse muchas materias es una alarma – mayormente ignorada – de que algo nuevo y difícil de comprender para muchos adultos está sucediendo en las aulas: cómo motivar a las nuevas generaciones para el aprendizaje.
Se puede resolver el problema del abandono y la repitencia si logramos activar la inteligencia colectiva, la responsabilidad social y el genuino interés de la comunidad educativa de cada escuela para trabajar en concretar esas metas.
Con esos objetivos en mente presentamos el proyecto para escuelas secundarias «La Escuela Colaborativa» para que: a) haya menos abandono y repitencia, y b) más adolescentes egresen con título.
Proyecto para escuelas secundarias: La Escuela Colaborativa
Propone 7 lineamientos que se apoyan en la inteligencia colectiva de la comunidad educativa (docentes, familias, alumnos, egresados y redes de apoyo) para que trabajen colaborativamente durante el año lectivo, trimestre a trimestre y en pos de concretar esos objetivos.
Se puede implementar en cualquier escuela secundaria, de cualquier región y país. El proyecto será exitoso siempre y cuando nos guíe el genuino interés de nosotros los adultos de trabajar con otros para que más adolescentes pasen de año.
Esos 7 lineamientos son:
Paso 1. Radiografiar la escuela
El primer paso consistirá en confeccionar el diagnóstico de la escuela a través de dos estadísticas sencillas de hacer que nos ayudarán a conocer cómo es el desempeño del aprendizaje en el colegio. Esas estadísticas son:
A) Cantidad de alumnos que ingresaron en primer año Vs. alumnos que egresaron del último.
B) Cantidad de alumnos que llegaron al último año Vs. alumnos que egresaron con título.
Esta información servirá para tener datos de la actualidad de la escuela con el fin de proponer objetivos de mejoras. Aunque los datos que arrojen esas estadísticas sean malos, serán muy útiles para que el equipo directivo y los docentes puedan trabajar en metas concretas para mejorarlos.
Ejemplos de estadísticas. Sobre datos que se observan en las escuelas secundarias del país (Argentina) podemos tener:
Estadística A) «100 / 30»: Significa que, en un determinado año lectivo, en la escuela ingresaron 100 alumnos a primer año y egresaron 30
Estadística B) «50 / 30»: Significa que llegaron al último año 50 estudiantes pero sólo 30 lograron egresar con todas las materias aprobadas.
Conocer estos datos y, fundamentalmente, compartirlos con toda la comunidad educativa, resultará de gran ayuda para el equipo docente y directivo, con el fin de comprender la realidad de la escuela y buscar colaborativamente cambios de mejoras que produzcan más egresados.
Siguiendo con los ejemplos anteriores nos podríamos plantear alcanzar las siguientes metas:
a) 100 / 70: que por cada 100 alumnos que ingresaron a primer año, la escuela genere 70 alumnos – egresados – listos para comenzar con su vida laboral y/o continuar con su formación post-secundaria
Quisiera comentar un caso que marca la importancia de esa información cuando se quiere provocar cambios de mejoras en las escuelas. Hace unos años tuve la oportunidad de elaborar esas estadísticas para un colegio secundario de la Ciudad de Buenos Aires. Fue posible gracias al compromiso de su rectora en querer hacer visible esa información, con el convencimiento que sería positivo para la comunidad. Analicé cuatro años tomados al azar:
Datos recopilados por el autor de esta nota a partir de la información aportada por la escuela. Nótese la baja tasa de egresados entendida como alumnos que ingresan a primer año Vs. alumnos que egresan con título. No es un caso aislado, sucede en todas las escuelas secundarias públicas del país.
Cuando presenté a los docentes de la institución esa simple tabla – pero muy significativa en términos de cómo estaban funcionando los procesos de aprendizaje – muchos me preguntaron a qué institución correspondían. ¡Desconocían totalmente la realidad de su escuela!. Meses después de la presentación, uno de ellos me comentó que haber tomado conocimiento de esas estadísticas había generado un profundo impacto en muchos de los profesores, que impulsó un trabajo más colaborativo entre ellos para ver cómo podían revertir esas cifras.
Paso 2. Determinar el 20% de las materias que producen el 80% de los aplazos
Conocer esta información nos ayudará a re-dirigir los esfuerzos de enseñanza y obtener apoyos para que se concentren en que haya más alumnos que aprueben esas materias, trimestre a trimestre. Una forma de conocer esa información es accediendo a datos estadísticos de la escuela, listando las materias que producen la mayor cantidad de aplazos.
El abandono empieza por darnos señales claras: jóvenes que se llevan varias materias y que a partir de segundo año – o tercero – la sumatoria de las previas provoca su abrupta salida del sistema. El desafío consiste en abordar el problema antes que esas señales surjan. Si podemos monitorear el desempeño de los alumnos desde el primer día de clase – por ejemplo, usando un sistema informático, Google Classroom, Excel u otra herramienta TIC que sea colaborativa – podremos desplegar a tiempo los apoyos que esos jóvenes necesitarán para aprobar y continuar con sus estudios.
Esos apoyos podrán surgir de equipos colaborativos que se conforman para ese fin concreto, tal como se explica en el punto 4. La participación del docente en este proceso será esencial a partir de su diagnostico y recomendaciones para reforzar el desempeño de esos equipos
Paso 3. Describir los sistemas de gestión de la escuela respecto de notas y clasificaciones, administración y mantenimiento y sistemas de comunicación con la comunidad educativa (profesores, padres, alumnos)
La forma y el momento en que se informan las notas de los estudiantes, como así también los sistemas que utiliza la escuela para registrarlos, son muy importantes para poder articular los procesos de apoyo que se describieron en el punto anterior. Conocidas las materias más difíciles, contar a tiempo con las notas de las evaluaciones ayudará a la escuela a desplegar apoyos y acompañamiento para ir reduciendo durante el año el porcentaje de aplazos. Hoy existen varias Apps gratuitas que pueden utilizarse para ese fin, como las herramientas de Google Classroom y Formularios, que permiten generar datos y compartirlos en la Web de forma segura y confidencial.
También resulta importante saber si la escuela cuenta con esquemas o sistemas de comunicación con padres y la comunidad educativa. Un sistema eficiente, moderno y fluido con las familias generará a largo plazo una mayor empatía reduciendo los conflictos internos e impulsando el compromiso de esa comunidad para mejorar el desempeño escolar de sus alumnos. Una página en Facebook podría ser una muy buena herramienta de comunicación. Ese sistema de comunicación – u otros que se elegían – será de mucha ayuda para la implementación del siguiente punto.
Paso 4. Identificar las «redes de apoyo» de la escuela (ex alumnos, ex docentes, ONGs, empresas, otras)
Toda institución necesita apoyos, no sólo de las autoridades educativas sino – fundamentalmente – de su comunidad. La idea de conocer cuáles son esas redes servirá para ayudar a la escuela en la concreción de sus objetivos. Por ejemplo, en relación con el punto 2, podemos buscar en familias, ONGs y empresas de la zona recursos que ayuden a asistir y acompañar a los alumnos para que puedan aprobar las materias más difíciles.
También será muy importante considerar a ex-alumnos para que formen parte de esas redes, invitándolos a dar clases de apoyo y tutorías a los estudiantes que lo necesiten.
En la comunidad hay muchas ganas de participar para ayudar a la escuela a mejorar, en colaborar para crear un verdadero clima de participación. Si los padres, que sí están interesados en que sus hijos aprendan y terminen sus estudios, que viven la etapa del secundario con mucha preocupación y temores respecto del futuro de sus hijos, tuvieran la oportunidad concreta de sumar sus esfuerzos para ayudarlos – y a sus compañeros – se sumarán a esta iniciativa.
Sobre la escuela y el mundo del trabajo. Es necesario profundizar ese vínculo, especialmente para que la escuela esté integrada, informada y actualizada sobre los cambios que se van produciendo en el mundo del trabajo. Esa relación ayudará a generar nuevas estrategias de enseñanza, a proveer nuevas fuentes de motivación para docentes y estudiantes, y para aunar esfuerzos en pos de un mismo objetivo: que más adolescentes terminen en tiempo y forma sus estudios.
Paso 5. Identificar fuentes de financiamiento de la escuela.
Nunca alcanzan los recursos para hacer todo lo que la escuela necesita hacer, esencialmente porque el Estado no envía los fondos para ello (o envía poco). Por eso es necesario identificar a qué otras fuentes de financiamiento puede acceder la institución. La Cooperadora escolar, si está presente, es un canal para conseguir esos recursos. También existen sistemas de financiamiento colectivo en donde grupos de personas donan dinero para proyectos sociales. La escuela pueda participar en este tipo de financiamientos para obtener recursos adicionales.
Respecto de la Cooperadora, un comentario adicional: es necesario que los padres que formen parte busquen capacitarse en gestión de presupuestos, recaudación de fondos, gestión de proyectos, comunicación y contabilidad. Contar con un equipo formado y preparado será de gran ayuda e incentivo para la escuela. Saber que cada proyecto que se proponga puede concretarse en tiempo y forma – proyectos que son a favor del desarrollo de los estudiantes – será una potente motivación para el resto de la comunidad educativa.
Paso 6. Radiografiar el aprendizaje en el aula (herramientas que se emplean, estrategias que se utilizan, administración de los recursos, etc.)
Este punto se relaciona con lo que vimos en el 2. Siempre pensando en cómo podemos sumar apoyos para que más estudiantes aprueben las materias que producen el 80% de los aplazos, necesitamos primero entender cómo es el proceso de aprendizaje de esas materias en el aula. Seguramente surgirían múltiples ideas para mejorarlo e inmediatamente se notará el faltante de recursos para ponerlas en marcha. Aquí entonces tenemos que volver al punto 4 y 5 para pensar cómo las redes de la escuela y la cooperadora pueden intervenir para proveer esos recursos faltantes. Ejemplos:
a) Si padres o madres de la escuela se especializan en matemática o contabilidad, materias que resultan de las más difíciles para los estudiantes, podemos pensar cómo nos pueden ayudar con clases de apoyo (la idea es reducir el 80% de aplazos que se mencionó en el punto 2).
b) Si podemos identificar empresas que estén cerca de la escuela, podemos pensar cómo le pedimos trabajo de voluntariado de sus empleados para que vayan a la escuela a asistir a alumnos con dificultades en determinadas materias.
c) Si podemos identificar una asociación vecinal del barrio también podemos ver con ellos de qué forma pueden apoyar a esos alumnos durante el aprendizaje de las materias difíciles.
d) Podemos convocar a ex alumnos de la escuela y ex docentes para que se sumen a acompañar a los estudiantes, para que logren aprobar las materias “filtro”.
e) Capacitar a todos los docentes en el uso de herramientas TIC, para que cuenten con nuevas herramientas para motivar y generar interés en en aprender a partir del uso de celulares y aplicaciones. En este punto me gustaría invitarte a que conozcas las clases TIC que estoy dictando a docentes, especialmente para principiantes: Clases TIC para Docentes. Online
Paso 7. Definir los objetivos que se buscan alcanzar en el año
Transitar el camino que nos llevó ir del punto 1 al 6 nos dará un panorama más cierto y concreto de cómo está la escuela, cómo es el desempeño de los adolescentes y – fundamentalmente – cómo se desenvuelven los adultos alrededor de ello. A partir de allí podremos definir los objetivos que directores y docentes se propongan para el año. Los más importantes: a) que haya menos abandono escolar y repitencia en la escuela, y b) que más alumnos egresen con título, metas que debemos ir concretando trimestre a trimestre.
¿Te gustaría que tu escuela ponga en marcha este proyecto?
Podés tomar estas iniciativas y aplicarlas en tu escuela. Si necesitás profundizar algún punto, te invito a que me escribas a parodic@gmail.com.
Si esta nota te resultó interesante, o quieres sumar otras ideas, te invito a que dejes un comentario. También te invito a que visites los talleres TIC que dictamos para docentes, haciendo clic aquí