Las redes sociales como herramientas para provocar cambios en educación

Por Cristián Parodi

Es importante conocer de qué forma los Ministerios de Educación – nación y provincias – utilizan las redes sociales como herramientas de comunicación para provocar cambios de mejoras en los procesos de enseñanza en las escuelas de sus jurisdicciones. Con ese fin, durante el último año analizo las páginas de los Ministerios en Facebook y el Portal educ.ar, que depende de Nación y es un canal digital con un gran potencial para complementar los esfuerzos que hacen esos organismos en pos de producir esas mejoras.

¿Por qué utilizar Facebook como herramienta para impulsar esos cambios? Básicamente por dos razones. Por un lado, es la red social más popular del país con alrededor de 20 millones de personas con cuentas activas a las que acceden varias veces por día desde sus celulares. Por el otro, en esa red están presentes las personas que trabajan en forma directa e indirecta en educación (docentes, directivos, inspectores, investigadores, preceptores, futuros docentes, entre otros) como también las familias que envían sus hijos a las escuelas del país.

Allí se conectan los dos grupos principales con quienes deberemos interactuar para impulsar los cambios de mejoras.  La idea de hacerlo entonces desde las redes sociales nos da la oportunidad de crear grupos de afinidad que los motive concretar un objetivo común.

Las redes sociales representan el cambio de paradigma en la forma en que consumíamos contenidos durante la era pre Web. Antes el mensaje era unidireccional, emitido desde un centro hacia la periferia con una jerarquía preestablecida: arriba el emisor, abajo los lectores.  Los medios masivos de comunicación representaban ese concepto. Luego, con la aparición de los Blogs primero y Facebook después, todo eso cambió: el lector dejó de tener un rol pasivo (sólo lectura) para ser  productor de contenidos (comentarios). Pasó a llamarse “prosumidor”, quien lee y produce contenidos.  Las fuentes de información se masificaron exponencialmente y la comunicación pasó a ser bidireccional. La jerarquía del emisor pasó a reconocerse por la calidad de los contenidos ofrecidos, valorados a partir de la  empatía que esos contenidos provocan en personas que comparten sus puntos de vista y opiniones en cualquier momento y lugar. La jerarquía “arriba-abajo” se transformó en horizontalidad, en cooperación.

Lo anterior es una breve introducción para presentar el surgimiento de esquemas de colaboración que se potenciaron aún más a partir de esa nueva dinámica:  la Web desplegó la inteligencia colectiva de grupos de afinidad que cooperan para concretar metas comunes. Esta nueva posibilidad que nos da la conectividad digital, y en particular las redes sociales, nos habilita a diseñar y formar parte de comunidades de intereses que aportan sus inteligencias para resolver problemas o desafíos, como por ejemplo el de provocar cambios de mejoras en educación.

¿Cuáles son las ventajas de equipos que cooperan y aportan sus inteligencias para resolver problemas y afrontar desafíos?

  1. Complementación de saberes. Cada miembro del grupo cuenta con experiencias y habilidades específicas que, sumadas, crean una potente inteligencia grupal.
  2. Configurar esa inteligencia activa lazos de pertenencia, empatía, respeto y tolerancia entre los miembros del grupo.
  3. Se transforman contextos de trabajos rígidos y monótonos en creativos y dinámicos. 
  4. Se asume la autonomía por resolver los problemas y desafíos que se presentan.
  5. Se fortalece la motivación y la cooperación del grupo y de la comunidad. 

Utilizar las redes sociales para activar esa dinámica grupal debería ser la principal meta a concretar por los Ministerios de Educación. Es necesario entonces  que los canales digitales que utilizan, incluyendo al Portal educ.ar, empleen metodologías para la producción de contenidos que fomenten e impulsen la creación de esos grupos.

Hoy se utilizan como si fuesen medios de comunicación masivos, principalmente para comunicar acciones de los Ministerios: inauguración de obras, realización de eventos culturales, celebración de fiestas patrias o declaraciones de funcionarios. Esto se observa tanto a nivel nacional como provincial.  No está mal que se usen para eso – difundir acciones de gobierno es obligatorio para que la ciudadanía conozca que se hace en educación – pero no debería ese ser el único propósito.

Esquema actual 

¿De qué otra forma podríamos utilizar las redes sociales como herramientas de transformación? Antes de responder la pregunta veamos cómo es el esquema actual de trabajo, analizando cómo funcionan los fanpage de los Ministerios de Educación de Nación, el de la provincia de Buenos Aires y el Portal educ.ar

 

Los fanpage de Nación y Provincia se manejan con criterios similares respecto del tipo de contenidos que difunden:  visitas a escuelas, actos, actividades del Ministerio / Ministro. Por otro lado el Portal educ.ar, que depende del Ministerio de Educación de Nación y cuya Dirección de Educación Digital y Contenidos se concentra exclusivamente en producir contenidos educativos – elabora notas y artículos en función de sus propios criterios. No se observan sinergías o coordinaciones planificadas del conjunto para utilizar las redes sociales como herramientas que provoquen cambios de mejoras en el sistema educativo. Las fechas azules señalan la ausencia de esa coordinación representando esfuerzos orientados en direcciones diferentes.

Analicemos algunos casos. Durante el mes de agosto Nación difundió en su fanpage dos acontecimientos importantes: el Sistema de Reconocimiento Estratégico y el lanzamiento del proyecto Secundaria 2030. El primero permite que los estudiantes de más de 230 carreras de ingeniería del país puedan cambiar de universidades públicas y privadas sin necesidad de rendir equivalencias.  El segundo da a conocer  el plan del Ministerio para impulsar cambios de mejoras en las escuelas secundarias de todo el país.  En ese mismo mes, el Portal Educar resaltó el día del árbol como propuesta para hacer actividades en las escuelas y otras relacionadas con San Martín y el cruce de Los Andes. Del lado del fanpage de la Provincia de Bs. As., se difundieron  actividades desarrolladas por algunas escuelas y por el Ministro.

Todos los contenidos son importantes, pero se podría poner en marcha una política de coordinación del conjunto para que, por un lado, se difundan las políticas educativas y por el otro se haga un uso de las redes sociales como herramientas para provocar cambios. En otras palabras, que produzcan contenidos de interés que lleven a la comunidad educativa a ponerlos en marcha en sus escuelas. Esos contenidos podrían ser, por ejemplo,  actividades, recomendaciones, propuestas de aprendizajes basados en proyectos, video-charlas de docentes, directores y familias que han llevado a cabo algunas de esas ideas y comparten sus experiencias con la comunidad.

Sobre dónde y cómo producir los contenidos. Funcionaría como una gran fuente de motivación para la comunidad educativa que el trabajo de coordinación y producción de esos contenidos se hiciera en y junto con las escuelas. ¿Por qué hacerlo exclusivamente desde los Ministerios o Educar? Tendríamos que salir con los equipos a las escuelas, para trabajar con ellos y producir contenidos que se relacionen con sus intereses y con los desafíos que tienen que enfrentar día a día. Es una forma concreta de crear grupos de afinidad que trabajan colaborativamente por un mismo objetivo, para activar la inteligencia colectiva que nos referimos al principio.

Trabajar para provocar cambios de mejoras en educación, en este caso desde las redes sociales, debería ser un trabajo full-time. No tiene nada que ver con un trabajo de oficina, en donde se cumple el horario de entrada y todo acaba al llegar la hora de salida. Este es  un trabajo que requiere de una gran sensibilidad social ya que todo lo que se hace es para provocar cambios de mejora en la vida de millones de personas. Por ese se requiere de nuestro máximo compromiso y dedicación.

Acomodando las fichas 

En base a lo que se explicó anteriormente, presentemos un posible esquema de trabajo que nos lleve a impulsar las mejoras, concentrando nuestros esfuerzos a través de las redes sociales:

 

El conjunto es el mismo pero su coordinación sustancialmente distinta. El Portal Educar se acopla ahora desde una nueva función: traducir políticas y acciones de los Ministerios en contenidos. Ese nuevo rol los llevará a trabajar día a día con los equipos de redes de esos organismos y a elaborar  contenidos con los objetivos que se buscan alcanzar.

Veamos un ejemplo. El proyecto Secundaria 2030 de Nación se presenta – en su visión más general – con la siguiente infografía:

Ese gráfico alcanza como materia prima para comenzar a traducir esos objetivos en contenidos, para que puedan ponerse en marcha acciones y actividades que vayan acercando a todo el sistema en pos de esas metas. Por ejemplo, el punto 7 “Aprendizaje Comunitario” puede traducirse en los siguientes contenidos y actividades:

Puede verse que a partir de una intención o meta podemos elaborar siete clases de contenidos y actividades concretos para trabajarlas con las escuelas. Este esquema de trabajo genera múltiples ventajas:

  1. La idea de crear grupos de afinidad que trabajen colaborativamente para alcanzar metas y objetivos comienza desde los propios Ministerios, mostrando a todo el sistema la potencia de la inteligencia colectiva, es decir dando el ejemplo. Dejan de trabajar en forma individual, aislada, para integrarse a partir de un plan común.
  2. Esa fuerza de trabajo colaborativo es fuente de motivación para toda la comunidad educativa.
  3. La traducción de metas colectivas en actividades y contenidos produce múltiples opciones, propuestas, ideas y proyectos que se transforman en guías para la acción.
  4. La integración de todas esas inteligencias ayuda a crear ámbitos de tolerancia, creativos y dinámicos, que nos desafían a mejorar continuamente.
  5. Son espacios de diálogos horizontales en donde actividades diseñadas por esos grupos funcionan como insumos creativos para el diseño de políticas educativas.
  6. Se establece un verdadero diálogo de participación. La opinión de los otros no sólo nos interesa sino que sus aportes empiezan a ser fundamentales. Ese genuino interés se transmite en los contenidos y actividades que se diseñan,  configurándose de esa forma un círculo virtuoso: sentido de pertenencia a un proyecto común, reconocimiento, afinidad y la motivación de saber que todos los aportes son a favor de tener un mejor sistema educativo.

 

El uso de las redes sociales en educación tendría que ir más allá de impulsar a las personas a identificarse con los contenidos a través de los “me gusta”.  El desafío esencial que los Ministerios deberían encarar es impulsar la creación de grupos colaborativas en cada escuela para que despliegan sus inteligencias en alcanzar metas comunes, como por ejemplo, que más adolescentes finalicen sus estudios. 

Personas e instituciones interesadas en conocer más detalles sobre cómo aplicar esa metodología, los invito a que me escriban a parodic@gmail.com

Muchas gracias

 

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