Publicado el Deja un comentario

Apuntes sobre el proceso creativo: Arte + IA

<div id="elevenlabs-audionative-widget" data-height="90" data-width="100%" data-frameborder="no" data-scrolling="no" data-publicuserid="685bab9a46af2a080dde51b4b51f5747811787aac44c27e3031260e6f745eb68" data-playerurl="https://elevenlabs.io/player/index.html" >Loading the <a href="https://elevenlabs.io/text-to-speech" target="_blank" rel="noopener">Elevenlabs Text to Speech</a> AudioNative Player...</div><script src="https://elevenlabs.io/player/audioNativeHelper.js" type="text/javascript"></script>

Hace dos años emprendí un viaje fascinante en el mundo de la IA. Al principio, me dediqué exclusivamente a comprender cómo funcionaban las herramientas que más se alineaban con mis intereses artísticos. Fue un periodo de aprendizaje intenso, lleno de descubrimientos y desafíos.

Ahora, estoy en una nueva etapa: reflexionar sobre el arte y la IA. “¿Nos hemos transformado en escritores de prompts?”, me pregunto. Pienso mucho en cómo una idea original va mutando a partir de las imágenes y voces que se obtienen al transformar esos prompts en contenido audiovisual. Es un proceso de metamorfosis constante.

El editor de video se ha convertido en mi “lienzo”, donde deposito clips que, en apariencia, siguen un orden predefinido de acuerdo a la historia que quiero contar. Pero es en este espacio donde sucede la verdadera magia creativa. Reconfigurar este rompecabezas, lo que llamo la puesta en escena, puede llevar a un final inesperado, distinto al que había planeado.

Recuerdo a un maestro de arte dramático que solía decir: “El director puede diseñar la mejor puesta en escena, pero son finalmente los actores quienes hacen la versión final cuando comienza la obra”. Esta sabiduría resuena en mi proceso. Construir una historia a partir de cada parte implica eliminar clips, añadir otros, invertir secuencias o ralentizarlas. Las voces deben enfatizarse; utilizar los silencios y las pausas para marcar las escenas dramáticas.

En esa etapa final del proceso creativo, la subjetividad del artista es clave y le da una impronta personal a la obra. Las partes se combinan por última vez para producir una historia singular. Aquí, las ideas originales cambian y se transforman para obtener una pieza que provoque emociones en los espectadores.

Ese es mi objetivo: arte que genere emociones.

Cristián Parodi

Deja un comentario